<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-6156826090953681664</id><updated>2012-01-03T23:37:04.891-03:00</updated><title type='text'>[aLtE®MaRiaNiTa]</title><subtitle type='html'>"...tengo horror de que me estimen por lo que no soy; que una persona como usted simpatice por un sucio malentendido."</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://altermarianita.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6156826090953681664/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://altermarianita.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>aLtE®MaRiaNiTa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06064013259489088397</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_DgLutNmn0TU/SkpBns083TI/AAAAAAAAABU/vx2hcP_MHRg/S220/avatar+psico.JPG'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>9</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6156826090953681664.post-4516470649476032026</id><published>2009-07-07T20:51:00.016-03:00</published><updated>2011-04-20T13:40:01.177-03:00</updated><title type='text'>Blancos desechos</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family: verdana;"&gt;Retazos de sol se derraman sobre las sábanas que envuelven su desnuda piel. Rostro y almohada se aúnan en perfecta armonía y revelan una placentera subliminal sonrisa que sus labios no traslucen. Desde la remota vigilia intenta colarse un insistente teléfono, pero ella no se deja despertar. Sin embargo, no habrá transcurrido mucho tiempo, y todavía resonará en su memoria el repicar, cuando se resigne a finalmente renunciar a la agradable monotonía del ensueño frente a la programada, pero no por ello deseada voz del locutor, indicando el pronóstico para hoy. Despejado, desmejorando hacia la tarde con probabilidad de nevadas aisladas. Pasta de dientes más tarde, y café en mano, elegirá frente al espejo la prenda más adecuada, preguntándose si él seguirá interesado luego de descubrir en la incipiente futura intimidad su realmente imperceptible aumento de peso. La nueva interrupción del reinante silencio la encontrará aguardando junto al fuego la aventura del nuevo día. No es nada menos que el ya impuntual caballero quien, desde la distancia, comunica su evidentemente tardía condición. En esta ocasión el mensaje sí es recibido y no siendo aún mediodía, con toda la mañana por delante, buscará acelerar el avance de la aguja en el reloj mediante el paulatino deterioro de su otrora limpia dentadura. Contrario a lo esperado, las sucesivas lácteas barras de cacao no tienen significativo efecto sobre la liberación de serotonina sino que, lectura de valores nutricionales de por medio, logran deprimirla aún más. Un bocinazo desde la acera la arranca de sus pensamientos y se precipita escaleras abajo.&lt;br /&gt;Cierra la puerta tras de sí con desgano, procurando que el perro quede fuera para no encontrar todo hecho trizas a su regreso. El frío motor no quiere encender y son necesarios paciencia y numerosos intentos para ponerlo en marcha. A pesar de la tardanza, recorre sin apuro la desierta carretera. Ella no tardará en salir a su encuentro y él intentará descubrir en su rostro si aún está enfadada por su demora. Se saludan con un torpe beso. Pasan varios minutos y aún cuesta romper el silencio que los distancia. Con los bolsillos vacíos, sin segundas intenciones y haciendo a un lado el temor al ridículo, él propondrá ir a su casa. Habiendo anticipado la situación y tomado de antemano la decisión, la afirmativa respuesta no se hace esperar y, una vez que la tensión se diluye, vuelven a ser los mismos de siempre. Un click enciende el radio y el dial gira entre sus dedos buscando alguna melodía conocida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desguarecido y a la intemperie en ese crudo invierno, con una cadena alrededor del cuello, despertará su lástima el can que festeja la llegada. Si bien parece en principio una cruel muestra de maltrato, el cariño que él prodiga hacia el animal es prueba de la más profunda negligencia. Siguiendo los pasos del joven, tomada de su mano, subirá los peldaños, temerosa de que la vieja madera ceda bajo su peso. Al abrirse la puerta sin llave sus ojos serán testigo de la más poco creíble sucesión de elementos propios de un film de Harmony Korine, demasiado retorcidos pero innegablemente reales. Pudo obviar el desorden en la desvencijada casa pero incluso para ella, tenaz amante de los felinos como es, tres, cuatro, ¿¡cinco gatos?! resultan demasiado en un recinto no mayor a ocho pies de ancho por diez de largo. A su derecha, fría luz de tubo se cuela por una entreabierta puerta. Él explica que es su madre mirando televisión, pero no intercambian saludo alguno ni se escucha su voz en el interior. Por suerte, piensa, no se detienen en ese triste ambiente. Su habitación, sin embargo, no será mucho mejor. Un patético colchón de agua y mujeres desnudas en el techo junto a la cama les dan la bienvenida. La conversación fluye y estupefacta lo escucha hablar sobre un padre ex marine ausente, una hermana adicta a la heroína y una madre no sólo consintiendo sino también compartiendo compra y consumo de THC y cocaína. Las mujeres de su vida no son más que estorbos y, a pesar del abandono, él saca con orgullo de un cajón de ropa una raída fotografía de su padre que le llegó alguna vez desde Centroamérica, acompañando una impersonal carta. No faltará tampoco un pasado de violencia escolar que terminó en expulsión, razón por la cual jamás finalizará el secundario. Una visita al baño revela un inoperante lavabo que enseña un orificio casi de igual tamaño que su superficie. Todo esto y aún más pudo caber en la misma bolsa de la que, con optimista entusiasmo, apartó la mirada. Pero, al calor de las caricias, quedará al descubierto algo hasta entonces oculto que ni sus germanas raíces le permiten perdonar. Su cerebro está aún enlentecido por el ilegal cigarrillo rato antes compartido, pero la idea de huir de allí cuanto antes es de todas formas capaz de propagarse a la velocidad del rayo. Ninguna excusa resulta para él suficientemente convincente como para apartar de ese tibio cuerpo sus licenciosas manos. Pero, para fortuna de ella, la insistencia parece no perder eficacia. Ya en el automóvil, camino de regreso, el diálogo parece tropezar consigo mismo. Le resulta difícil encontrar qué decir creyendo en jaque su integridad personal. Esto no sólo está ocurriendo sino que le está ocurriendo a ella. Si no estuviera, como está, paralizada por el pánico, podría incluso considerar encantadora esta increíblemente surrealista experiencia. Pero no es ese el caso. En su mente los segundos resuenan con el mismo inexorable impacto que lo harían si estuviera sentada frente a un explosivo pronto a detonar. Cuando aceptó por despecho, y para levantar su pobre autoestima, la invitación de aquel muchacho significativamente más joven que ella pensó que, en el peor de los casos, la conversación sería un tanto infantil. Ahora se arrepiente y, como tantas otras veces, quisiera volver el tiempo atrás. Al despedirse rehuirá sus labios pero sabrá oportunamente mentir un -hasta mañana- sin poder en realidad dilucidar si él ve detrás de la mascarada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al día siguiente él la buscará como tantas otras veces, pero ella estará curiosamente ausente de los espacios habitualmente frecuentados. Recordando esa gamada cruz de tinta en su piel, yo todavía me río cuando algún ingenuo me suelta un -¿a qué le tenés miedo?- si declino una invitación a dar una vuelta.&lt;br /&gt;&lt;br&gt;&lt;br&gt;&lt;br&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: right;"&gt;&lt;a href="http://altermarianita.blogspot.com/2008/08/el-sabor-de-lo-ajeno.html" imageanchor="1" style="cssfloat: right; margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="53px" i8="true" src="http://3.bp.blogspot.com/-cW9b7ymKp8A/Ta7_v0XYe3I/AAAAAAAAAEE/Sc2x7Gk2N9U/s200/arrow-blue-outline-right+copia.gif" width="80px" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6156826090953681664-4516470649476032026?l=altermarianita.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://altermarianita.blogspot.com/feeds/4516470649476032026/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6156826090953681664&amp;postID=4516470649476032026' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6156826090953681664/posts/default/4516470649476032026'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6156826090953681664/posts/default/4516470649476032026'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://altermarianita.blogspot.com/2009/07/blancos-desechos.html' title='Blancos desechos'/><author><name>aLtE®MaRiaNiTa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06064013259489088397</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_DgLutNmn0TU/SkpBns083TI/AAAAAAAAABU/vx2hcP_MHRg/S220/avatar+psico.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-cW9b7ymKp8A/Ta7_v0XYe3I/AAAAAAAAAEE/Sc2x7Gk2N9U/s72-c/arrow-blue-outline-right+copia.gif' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6156826090953681664.post-2728021255657545086</id><published>2008-08-03T22:49:00.014-03:00</published><updated>2011-04-20T13:39:36.593-03:00</updated><title type='text'>El sabor de lo ajeno</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family: verdana;"&gt;Ya hacía varias semanas estaba pensando era hora de hablar con Mariana y terminar en los mejores términos posibles. Un noviazgo de seis años no se acaba todos los días y no es cuestión de tomarlo a la ligera. Por eso, no lo sorprendió descubrirse a sí mismo ocultándole que esa noche se juntaban los pibes para festejar el cumpleaños del gordo y ella, como siempre, estaba invitada. Aún así la femenina ausencia no dejó de despertar revuelo entre sus amigos, a quienes simplemente mintió tenía ella otros planes. –Si yo saliera con Mariana, estaría orgulloso de llevarla conmigo a todos lados– supo inteligentemente acotar alguien, leyendo entre líneas la verdadera intención oculta detrás de las palabras. El rostro de Facundo no tardó en reaccionar, adquiriendo rápidamente el bermellón tono característico de su incomodidad. Quiso sentir la cara de su amigo estrellándose contra sus dedos a la velocidad de un gancho de derecha. Sin embargo sólo atinó un tímido y entre dientes –pero no salís con Mariana–. Durante el resto de la comida no pudo más que pensar en ella y, mientras todos se ocupaban del postre y el café, él abandonó la reunión alegando que esas rabas traicioneras le habían caído un poco pesadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al llegar a casa y encontrarla profundamente dormida dudó en despertarla, pero su varonil céfalo tomó por él las riendas. No tuvieron jamás mejor sexo que el de aquella noche en que la mirada de otro devolvió su sabor al plato de todos los días.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras Facundo murmuraba en sueños, Mariana, cigarrillo de por medio, descubrió que aquellos últimos tiempos sin intimidad no habían sido causa sino consecuencia de la crisis que atravesaban y decidió, con la llegada del alba, dejar de postergar lo inevitable.&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;br&gt;&lt;br&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;table BORDER="0"&gt;&lt;tr&gt;     &lt;td&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both;"&gt;&lt;a href="http://altermarianita.blogspot.com/2009/07/blancos-desechos.html" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="53px" i8="true" src="http://2.bp.blogspot.com/-gUnuvdX-6tY/Ta8DK2TrTGI/AAAAAAAAAEI/BYUAA6ssvNk/s320/arrow+pink.gif" width="80px" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;/TD&gt;   &lt;td&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp&lt;/TD&gt;     &lt;td&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both;"&gt;&lt;a href="http://altermarianita.blogspot.com/2008/06/salen-las-palabras-de-su-boca.html" imageanchor="1" style="cssfloat: right; margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="53px" i8="true" src="http://3.bp.blogspot.com/-cW9b7ymKp8A/Ta7_v0XYe3I/AAAAAAAAAEE/Sc2x7Gk2N9U/s200/arrow-blue-outline-right+copia.gif" width="80px" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;/TD&gt;  &lt;/TR&gt;&lt;/TABLE&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6156826090953681664-2728021255657545086?l=altermarianita.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://altermarianita.blogspot.com/feeds/2728021255657545086/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6156826090953681664&amp;postID=2728021255657545086' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6156826090953681664/posts/default/2728021255657545086'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6156826090953681664/posts/default/2728021255657545086'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://altermarianita.blogspot.com/2008/08/el-sabor-de-lo-ajeno.html' title='El sabor de lo ajeno'/><author><name>aLtE®MaRiaNiTa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06064013259489088397</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_DgLutNmn0TU/SkpBns083TI/AAAAAAAAABU/vx2hcP_MHRg/S220/avatar+psico.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-gUnuvdX-6tY/Ta8DK2TrTGI/AAAAAAAAAEI/BYUAA6ssvNk/s72-c/arrow+pink.gif' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6156826090953681664.post-6845610510136669323</id><published>2008-06-18T22:38:00.008-03:00</published><updated>2011-04-20T13:42:14.761-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Salen las palabras de su boca, deteniéndose a desfilar por el aire, antes de llegar hasta ella, hasta el recóndito lugar del aula donde se encuentra su perdido entre el montón pupitre. Sus jóvenes oídos, atentos cual red de su presa. Su mente, estación terminal del saber, todos los pasajeros deben descender. En silencio, en el profundo interior de su ser, se pregunta si será la única sumida en ese estado de embelesamiento. Victimizada por la seducción de su madura inteligencia ha sucumbido a él hace ya largos meses y ahora le cuesta discernir si el encanto de su habla es producto o factor, cociente o divisor. Se sabe no lo suficientemente atractiva como para obligarlo, a él, a romper la brecha ético-moral que los separa, pero le pesa aún más el no ser tan inteligente como para sobresalir de entre el resto al nivel que quisiera. Aún así, a pesar de toda su acostumbrada pesimista resignación, él percibe en ella algo ausente en los demás a su cargo; hay en su mirada, en efecto, un brillo distinto. ¿Sagacidad? No sé si en efecto llega a tanto, pero es innegable su peculiaridad. La estridencia del necesitado descanso rompe la monotonía del soporífero monólogo. Durante una enumeración de propiedades logarítmicas a nadie debería sorprender la velocidad de desplazamiento de la mostrenca caterva. ¿Cómo la detengo? –¿Álvarez?– Hasta ese instante un compartido cigarrillo en el baño, a escondidas, era para ella el mejor plan. Lograr ser la última de la expeditiva caravana, demorándose infinitamente sin ninguna excusa real que la proteja de ser muy evidente tuvo sus frutos, o al menos así lo cree. Sin embargo, resulta sólo tratarse de una olimpíada interescolar de matemática, ¿acaso pensó que la iba a invitar a cenar?, y de un instante al otro llega la ocasión ideal para borrar esa estúpida sonrisa de feliz cumpleaños de su rostro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las semanas se suceden. La emoción inicial de quedarse en la desierta escuela hasta después de hora no es más que un recuerdo. Las pícaras miradas que creyó existieron han perdido ya protagonismo, cediendo ahora espacio a una exacta obediencia cuya única finalidad es aumentar la complicación de intrincados enigmas geométricos, compleja aritmética y unas cuantas enrevesadas matrices. El pequeño saltamontes ha sido entrenado satisfactoriamente y es el orgullo de su tutor, quien confía no tendrá inconveniente en sortear los obstáculos que lo aguardan. Llega el gran día. La tensión es suprema. Solos ellos dos, entre tantos otros solitarios duetos cuya existencia únicamente es notable para sí mismos. Álvarez cumple. Le alcanzan y sobran esos dados minutos, equivalentes a la suma de los ángulos interiores de aquella bendita figura excepción a la regla, para dejar en la cancha unas pulcras transcripciones de los resultados obtenidos así como montones de ininteligibles garabateadas hojas que terminarán más tarde desplazando igual volumen del aire interior de un cesto cercano. El desempeño fue bueno, muy bueno. –Excelente– dirá el maestro, en vano intentando alentar a la joven una vez sabiéndose fuera de competencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A media mañana el sol de junio calienta el, poco antes, glacial aire de Buenos Aires; incluso el transporte público se vuelve más acogedor a esa hora. Sin esperarlo, alguien del vagón nos reconoce y saluda, arrancándonos del ensimismamiento tan celosamente custodiado por los dos pequeños transductores electroacústicos que descansan sobre el pabellón auricular. Ha pasado el tiempo, en efecto. Si tan sólo él supiera lo que hubiera dado hace años por una charla así, de igual a igual... Pero el gran momento, de tanto hacerse esperar, termina en llegada tarde. Es ahora un triste viejo más, igual a tantos otros y resulta increíble a dónde puede transportarnos una mañana cualquiera en que cambia la rutina y el mundo de todos los días es ahora otro, entre Juramento y Catedral.&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;br&gt;&lt;br&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;table BORDER="0"&gt;&lt;tr&gt;     &lt;td&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both;"&gt;&lt;a href="http://altermarianita.blogspot.com/2008/08/el-sabor-de-lo-ajeno.html" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="53px" i8="true" src="http://2.bp.blogspot.com/-gUnuvdX-6tY/Ta8DK2TrTGI/AAAAAAAAAEI/BYUAA6ssvNk/s320/arrow+pink.gif" width="80px" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;/TD&gt;   &lt;td&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp&lt;/TD&gt;     &lt;td&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both;"&gt;&lt;a href="http://altermarianita.blogspot.com/2007/12/es-un-buen-tipo-sabs-de-esos-que-hubo.html" imageanchor="1" style="cssfloat: right; margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="53px" i8="true" src="http://3.bp.blogspot.com/-cW9b7ymKp8A/Ta7_v0XYe3I/AAAAAAAAAEE/Sc2x7Gk2N9U/s200/arrow-blue-outline-right+copia.gif" width="80px" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;/TD&gt;  &lt;/TR&gt;&lt;/TABLE&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6156826090953681664-6845610510136669323?l=altermarianita.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://altermarianita.blogspot.com/feeds/6845610510136669323/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6156826090953681664&amp;postID=6845610510136669323' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6156826090953681664/posts/default/6845610510136669323'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6156826090953681664/posts/default/6845610510136669323'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://altermarianita.blogspot.com/2008/06/salen-las-palabras-de-su-boca.html' title=''/><author><name>aLtE®MaRiaNiTa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06064013259489088397</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_DgLutNmn0TU/SkpBns083TI/AAAAAAAAABU/vx2hcP_MHRg/S220/avatar+psico.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-gUnuvdX-6tY/Ta8DK2TrTGI/AAAAAAAAAEI/BYUAA6ssvNk/s72-c/arrow+pink.gif' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6156826090953681664.post-5968935058302182126</id><published>2007-12-07T12:24:00.005-03:00</published><updated>2011-04-20T13:43:30.736-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Es un buen tipo, ¿sabés? De esos que hubo pocos en mi vida. Y es justamente esa bondad totalmente gratuita para conmigo lo que me obliga a demostrarle que cada gesto tierno lo aleja un poco más de llegar a ser alguna vez algo distinto a un fiel amigo.&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;br&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;table BORDER="0"&gt;&lt;tr&gt;     &lt;td&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both;"&gt;&lt;a href="http://altermarianita.blogspot.com/2008/06/salen-las-palabras-de-su-boca.html" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="53px" i8="true" src="http://2.bp.blogspot.com/-gUnuvdX-6tY/Ta8DK2TrTGI/AAAAAAAAAEI/BYUAA6ssvNk/s320/arrow+pink.gif" width="80px" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;/TD&gt;   &lt;td&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp&lt;/TD&gt;     &lt;td&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both;"&gt;&lt;a href="http://altermarianita.blogspot.com/2007/10/artificialidad.html" imageanchor="1" style="cssfloat: right; margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="53px" i8="true" src="http://3.bp.blogspot.com/-cW9b7ymKp8A/Ta7_v0XYe3I/AAAAAAAAAEE/Sc2x7Gk2N9U/s200/arrow-blue-outline-right+copia.gif" width="80px" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;/TD&gt;  &lt;/TR&gt;&lt;/TABLE&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6156826090953681664-5968935058302182126?l=altermarianita.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://altermarianita.blogspot.com/feeds/5968935058302182126/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6156826090953681664&amp;postID=5968935058302182126' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6156826090953681664/posts/default/5968935058302182126'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6156826090953681664/posts/default/5968935058302182126'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://altermarianita.blogspot.com/2007/12/es-un-buen-tipo-sabs-de-esos-que-hubo.html' title=''/><author><name>aLtE®MaRiaNiTa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06064013259489088397</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_DgLutNmn0TU/SkpBns083TI/AAAAAAAAABU/vx2hcP_MHRg/S220/avatar+psico.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-gUnuvdX-6tY/Ta8DK2TrTGI/AAAAAAAAAEI/BYUAA6ssvNk/s72-c/arrow+pink.gif' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6156826090953681664.post-9038073936492631919</id><published>2007-10-04T23:42:00.002-03:00</published><updated>2011-04-20T13:45:23.243-03:00</updated><title type='text'>Artificialidad</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;A menudo caemos en el facilismo de nombrar humanamente, si se quiere, criaturas que poco tienen que ver con nuestro mundo. A cuántos zoológicos habremos ido en que, frente al nacimiento de un nuevo tigre de Bengala, se colocan enormes urnas para que los niños voten por un nombre. Y luego el pobre animal cargará de por vida con el nombre Pepito... si es afortunado. De todas maneras, en su primitivo pensamiento poco importa cómo un grupo de simios evolucionados, apiñados al otro lado del cristal, como si nunca antes hubieran visto un majestuoso tigre, pueda referirse a él. Incluso el hecho de que sea de Bengala y no de la Siberia lo tiene sin cuidado, a pesar de que él sabe identificar perfectamente lo que lo distingue de esa otra especie. Ni hablar si quisiéramos hilar fino y tratar de despojar al vocablo “tigre” del significado que tiene hoy en día para nosotros, en nuestro rico castellano. Pues bien, es por este motivo que yo decidí no rebautizarlo. Probablemente sus congéneres, de haberlos tenido, habrían encontrado la manera de referirse a él, de entre todo un grupo, con algún sonido característico, tuviera o no significado alguno en su gutural manera de comunicarse.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Ahora probablemente se estén preguntando ustedes quien es “él”, así que luego de esta breve introducción, tal vez sea hora de que narre su historia. No hay para ello mejor manera que desde el principio, por eso les interesará saber que por esa época, algunos años atrás, aún era yo estudiante de Ciencias Biológicas y me encontraba en la ciudad de Buyumbura (para que puedan ubicarse, se trata de la capital de Burugundi... ¿o debería más bien decir centro de África y ahorrarles confusión?). Pues bien, allí estaba, con motivo de un nuevo congreso de conservación de especies, con más pompa que circunstancia, como tantos otros. Colegas catedráticos, eminencias y no tanto, colmaron la plaza hotelera y vivieron por una semana aprovechando los máximos lujos que la pequeña ciudad pudo brindarles, con la tranquilidad de saber que, de vuelta en el país natal, alguna universidad o entidad científica pagaría todos sus gastos. Entre ellos me encontraba yo, haciendo ostentación de mi argentina austeridad, dado que el subsidio que había podido conseguir escasamente cubría el aéreo, y todos los demás gastos corrían por cuenta de mi propio bolsillo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Entre las pocas personas con quienes llegué a tener cierto trato personal podemos contar a Tavis Dumbrill, licenciado en Biodiversidad y biología evolutiva, egresado de la universidad de Cape Town. A él le debo no sólo la grata compañía durante esos días, sino también el consejo de no abandonar África sin antes visitar los parques nacionales de Zaire; le estoy por ello muy agradecida. En alguna de tantas charlas, surgió mi interés personal en temas de comportamiento animal entre primates (pueden remitirse a “Effects of Interferon-Alpha on Pongo pygmaeus: A Nonhuman Primate Model of Cytokine-Induced Depression”, el último paper que publiqué junto con mi equipo de trabajo del laboratorio 46). Él consideró un must, un worth-seeing, la reserva de Vurunga y/o la de Kahuzi-Biéga, según fuera mi disponibilidad de tiempo y de dinero, claro está. Así que una vez cumplidas mis obligaciones puramente académicas, empaqué mis cosas y me fui, mochila al hombro, rumbo a Zaire. Una vez que hube cruzado la frontera, en la oficina de turismo supieron informarme cómo llegar a destino. El único medio de transporte disponible era una línea de autobús público, con una frecuencia de tres servicios por día. Sin embargo, me dejaría separada de la reserva propiamente dicha por varios kilómetros de selva virgen; un guía local sería imprescindible. Trataron infructuosamente de disuadirme en mi empresa. Finalmente resignados, me recomendaron un joven de su plena confianza y me desearon suerte. Mtumwa debía tener unos 17 años, pero es difícil decirlo con certeza. Producto de las inclemencias de la vida del carenciado, con consecuente deficitaria alimentación, era delgado en extremo. Era, digo, pero espero siga siendo... más vale delgado que no ser, ¿verdad? Y no vayan a creer que se trata de algo que no hayan visto en alguna zona de nuestra Reina del Plata, por no mencionar puntualmente al chico que hoy les pidió una moneda en el semáforo, luego de desparramar, con más buena intención que eficacia, la suciedad del parabrisas de su auto. Lamentablemente, el hambre no entiende de culturas u origen. En fin, no sé si quería ponerme a pensar ahora en estas cosas, prefiero retomar la historia. Más allá de las diferencias idiomáticas, procuramos transitar un terreno no tan desconocido por mí como por él; en inglés supimos llegar a un acuerdo en lo mínimo indispensable para sus intereses: comida y dinero. Yo cubriría los gastos de transporte y manutención de ambos durante los días que tomara la expedición, además de una módica suma por el servicio prestado. Confieso que en ese momento, al escuchar por primera vez el plural de día, dudé si tanto esfuerzo valía la pena. Hoy me río de ello. La distancia que me separaba de mi destino era irrisoria. Aparentemente, según pude entender, los contratiempos eran producto del derrumbe de un puente, hacía varios meses ya, lo que nos obligaría a un desvío donde las aguas del río Ulindi fueran navegables. Sin mucho preámbulo, ingresó a la caseta en que ha de seguir viviendo y volvió con algunos utensilios, entre ellos una balsa inflable que me inspiró poca confianza. Del micro en que recorrimos el primer tramo es poco lo que vale la pena decir. Si lo imaginan destartalado y atestado de sudorosa gente y gallinas, habrán acertado. Mtumwa me despertó luego de tres horas de viaje; ya habíamos llegado a destino. ¿Destino? No sabía si reírme o llorar. Pensé ‘ahora salen tres hombres de entre esos arbustos, me roban lo poco que me queda y huyen junto con mi guía, abandonándome en el medio de África, a la buena de Dios’; luego quise disculparme con Mtumwa por haber siquiera pensado de él de esa manera. Es gracioso que amigos extranjeros, de paso en Buenos Aires, ciudad que podemos considerar cosmopolita, más allá de ciertas opiniones personales, fueron víctima de los más ingeniosos artilugios para ser despojados de sus pertenencias, y aquí, en el corazón mismo del salvajismo planetario, la civilidad era ama y reina. No sólo Mtumwa no intentó jamás robarme sino que, cuando armé mi pequeña carpa la primer noche, bajo una lluvia torrencial, él se negó rotundamente a acompañarme en el interior, y prefirió montar guardia fuera. En ese momento pensé que se trataba de respeto, hoy en día, estando un poco más confundidos mis antiguos valores, creo que me tenía miedo. Luego de dos exhaustivas jornadas de caminata, machete en mano, mi guía me indicó que ya habíamos llegado al Parque Kahuzi-Biéga y se despidió. Apenas estuve sola se me vino el mundo encima. Recién en ese momento comprendí cuan desvalida estaba, a miles de kilómetros de mi casa. En mi departamento, mi gato seguiría esperando ansioso mi regreso; que el portero del edificio le diera de comer a diario no era lo mismo. Y había tanta gente pensando en que jamás haría algo así, que no podía arreglármelas por mí misma; a ellos tenía que demostrarles lo equivocados que estaban. Saqué la cámara de fotos de la mochila, me la colgué al cuello, y retomé la marcha, pero desde ese momento ya no era la misma Mariana. Fue entonces que lo vi. Tal vez la reorganización de mis ideas había permitido una apertura mental tal que pude percibirlo, pero siempre había estado allí. La verdad es que no lo sé aún. Apuré a disparar la cámara, pero ya era tarde. Creí quedarme en silencio, pero hoy sé que una estampida de elefantes hace menos ruido que una chica de ciudad moviéndose en un pastizal. Con el tiempo pude desarrollar el sigilo, pero para ese entonces cada paso que daba ahuyentaba a cuanta criatura hubiera en las inmediaciones. Cansada, armé la carpa en un claro y, temerosa como estaba, pasé gran parte de la noche en vela. Con el paso de los días abandoné las estúpidas costumbres a que nos obliga la sociedad. Incluso hubiera arrojado inútiles objetos que cargaba conmigo, de no ser porque no había dónde tirarlos y era incapaz de corromper la pureza de ese lugar con un cepillo de dientes que tardaría al menos mil años en degradarse. ¡Qué difícil resulta medir verdaderamente cuánto tiempo representan mil años!&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Nuestro segundo encuentro fue más provechoso. Yo estaba recostada de cara al cielo, que se recortaba allá, lejano entre las tupidas copas de los árboles, y él se me acercó, sin percibir mi presencia. En esta ocasión sí pude fotografiarlo, bien encuadrado y expuesto. Mientras lo observaba caminar contoneando toda su autosuficiencia, pensaba en cuántas cosas superfluas juzgamos importantes y cuántas cosas importantes no descubrimos hasta que las perdemos. Pues bien, así, poco a poco, cambió totalmente mi vida. Supongo sabrán comprender que estar sola e incomunicada en una verdadera selva produce inevitablemente ciertos replanteos metafísicos y la influencia de una criatura tan magnífica no era tampoco moco de pavo. Sí, es un gorila, de eso no hay duda. Pero su conducta no responde a las habituales. Fisonómicamente tampoco responde a las especies conocidas. En mi opinión, podría tratarse de un cruzador de ríos que quedó aislado y por eso tuvo que readaptar sus costumbres, pero usualmente ellos habitan zonas más occidentales. Claro está que para corroborarlo habría que comprobar la suficiente distinción en su código genético, para poder afirmar que se trata, efectivamente, de una nueva especie. Lo he visto cazando no sólo aves pequeñas y roedores sino reptiles. ¡Dónde se ha visto un primate que no les tema! A veces quisiera que toda la comunidad científica pudiera verlo, otras veces gana mi egoísmo o mi sobreprotección de madre y lo quiero todo para mí. Y es aquí donde volvemos al problema de la nomenclatura, porque de seguro ya le arrebatarían su encanto y magia con un Gorilla beringei magestus, o algo similar. O podría ser aún peor, y alguien con buena intención y poco tino sugeriría que como su descubridora tengo derecho a Gorilla beringei avilus. Lo cierto es que se convirtió en un ejemplo para mí, probablemente porque su soledad me identifica. Otros gorilas se le han acercado en algunas ocasiones, pero él es indiferente a ellos; no busca con otros machos pelea ni pretende cópula con las hembras. Aprendí de él dónde tomar agua potable, y qué frutos y hongos comer sin riesgo de intoxicación.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Conservé mi reloj sólo para poder tomar nota apropiadamente de sus conductas, de ser por mí lo habría destruido hace rato. Aún así, perdí un poco cuenta del tiempo. Calculo que debe hacer ocho meses que terminó el congreso. Hoy ya no tengo baterías ni película fotográfica. Los siete rollos que saqué tal vez nunca lleguen a ser revelados. De Buenos Aires sólo extraño algunas personas, que cuento con una mano y me sobraban dedos, pero sobre todo me duele no poder compartir con ellas mis nuevos saberes, mi crecimiento. Anoche me mordió una serpiente. No tuvo intención de atacarme. Por error me acerqué muy cerca de su nido, donde la esperaban montones de sibilantes crías y, temiendo por ellas y sabiendo como ustedes también, que la mejor defensa es el ataque, actuó. Tengo fiebre. Revolví en mi botiquín de primeros auxilios, que a duras penas merece ese nombre, pero no creo que 600mg de ibuprofeno sean la cura a mi malestar. Él parece preocupado, pero aún así su inteligencia primitiva gana la batalla y, con sabiduría, le dicta que el hombre es peligroso, mejor no acercarse. Ahora sólo me resta esperar.&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;br&gt;&lt;br&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;table BORDER="0"&gt;&lt;tr&gt;     &lt;td&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both;"&gt;&lt;a href="http://altermarianita.blogspot.com/2007/12/es-un-buen-tipo-sabs-de-esos-que-hubo.html" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="53px" i8="true" src="http://2.bp.blogspot.com/-gUnuvdX-6tY/Ta8DK2TrTGI/AAAAAAAAAEI/BYUAA6ssvNk/s320/arrow+pink.gif" width="80px" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;/TD&gt;   &lt;td&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp&lt;/TD&gt;     &lt;td&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both;"&gt;&lt;a href="http://altermarianita.blogspot.com/2007/09/ciego-culpas-el-destino-puede-ser.html" imageanchor="1" style="cssfloat: right; margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="53px" i8="true" src="http://3.bp.blogspot.com/-cW9b7ymKp8A/Ta7_v0XYe3I/AAAAAAAAAEE/Sc2x7Gk2N9U/s200/arrow-blue-outline-right+copia.gif" width="80px" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;/TD&gt;  &lt;/TR&gt;&lt;/TABLE&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6156826090953681664-9038073936492631919?l=altermarianita.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://altermarianita.blogspot.com/feeds/9038073936492631919/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6156826090953681664&amp;postID=9038073936492631919' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6156826090953681664/posts/default/9038073936492631919'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6156826090953681664/posts/default/9038073936492631919'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://altermarianita.blogspot.com/2007/10/artificialidad.html' title='Artificialidad'/><author><name>aLtE®MaRiaNiTa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06064013259489088397</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_DgLutNmn0TU/SkpBns083TI/AAAAAAAAABU/vx2hcP_MHRg/S220/avatar+psico.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-gUnuvdX-6tY/Ta8DK2TrTGI/AAAAAAAAAEI/BYUAA6ssvNk/s72-c/arrow+pink.gif' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6156826090953681664.post-3523836186576363663</id><published>2007-09-26T09:54:00.003-03:00</published><updated>2011-04-20T13:56:02.400-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="font-family: verdana;"&gt;&lt;i&gt;Ciego a culpas, el destino puede ser despiadado&lt;br /&gt;con las más mínimas distracciones.&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;El sur – Jorge Luis Borges –&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Tranquila... ponete cómoda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recordó a tiempo doblar por la calle del almacén. Su madre le había encargado que comprara 20 gramos de levadura. El pan recién horneado le gustaba, casi tanto como ver a su mamá levantada, en vez de postrada en la cama, amasado, haciendo algo sólo para que ella lo disfrutara. Además, la maestra la había felicitado por su composición sobre Unitarios y Federales y, por si esto fuera poco ya, el vuelto del mandado era todo suyo. Un paquete de figuritas la estaba esperando, cargado de promesas y nuevas imágenes por descubrir. Al salir del negocio no pudo esperar a abrir el pequeño sobre. ¡Le tocó una de las difíciles! Iba a ser la envidia de sus amigas. Victoriosa se fue salticando; sus pasos llenaban el vacío de la cuadra. El auto azul la alcanzó y se detuvo en la bocacalle.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La brillante luz matinal atravesaba la roída y delgada cortina, desgarrándola aún más, y caía implacable sobre su rostro. Ana apretó los ojos buscando el negro absoluto, tratando de borrar de su vista la penetrante claridad... tratando de borrarlo todo. Las húmedas sábanas se pegaban a su piel. –No, no otra vez– pensó. Mientras destendía la cama, escuchó pasos por el corredor. Al otro lado de la puerta supo reconocer su odiosa voz y los violentos golpes no se hicieron esperar. –¡Anita!–. Alcanzó a arrojar torpemente, en un rincón de la diminuta habitación, el ato de sábanas, pero ya era tarde. El Sr. López se había precipitado dentro, justo un momento antes, como para comprender lo que ocurría. Ana sintió los gruesos dedos, cual morcillas, rodeándole fuertemente el brazo. Temió voltear. Sabía perfectamente que encontraría sus duros ojos clavados en ella, que su vista la penetraría tan implacablemente como los rayos del sol filtrados por la ventana. –¡Rogelia! Esta pendeja de mierda se meó de vuelta–. Las lágrimas brotaban a borbotones de sus ojos, pero se quedó en silencio. De repente se percató de su desnudez y se sintió aún más desvalida. La humillación no podía ser mayor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sus largas y delgadas piernas asomaban por debajo del blanco delantal. Era desgarbada, aún aniñada, pero bonita al fin y ya comenzaba a despertarse, en su interior, el interés por los muchachos. Cuando la invitaron un helado, acudieron a su mente las sabías palabras de su madre «nunca hables con extraños», pero el joven tenía razón, un helado no hacía realmente mal a nadie, o al menos él no había escuchado de nada más grave que una leve indigestión. –Mmm... ¿y si mejor vamos caminando? –se atrevió a preguntar Ana. Pero Antonio tampoco tuvo que insistir mucho en este aspecto y ella subió finalmente al auto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Junto con las otras chicas, pasaba las horas de la siesta sentada en el porche de la casa. Adentro todos dormían, así que lo mejor era guardar silencio; pero esos cuchicheos casi no se oían, así que no había problema. Jugaban a peinarse entre ellas o pintarse las uñas, pero tal vez no era tan juego como hubieran querido. A veces veían el azul auto de Antonio y, entre suspiros, todas lo seguían con la mirada. Él jamás se detenía, parecía ajeno a todo lo que su presencia causaba, todo lo que en ese lugar se gestaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella pidió crema del cielo y frutilla; él dijo no tener ganas. Sacó, para pagar, un billete de cincuenta pesos de su pulcra billetera. Ana asomó por encima de su hombro y pispeó. ¡Cuánto dinero tenía Antonio! No que a ella le importara, claro, pero era un chico bien y eso siempre contaba. Y efectivamente, de haber imaginado el día perfecto, no lo habría podido pensar mejor que aquel. Pero para cuando recobró el conocimiento ya estaba en esa fría habitación. A Antonio no volvería a verlo más. «¡Qué linda que sos!», «me gustás mucho». Sus palabras resonarían en su cabeza en los momentos de soledad. Y también lo hacían en este preciso instante. El Sr. López la condujo a empujones al baño. Abrió la ducha y frotó el jabón por su entrepierna. Ana se evadió por la claraboya del techo, mientras las saladas lágrimas no dejaban ni por un instante de mezclarse con el agua que caía desde su cabello. La blanca espuma no alcanzaría nunca a limpiar tanta suciedad. Hay blancura también fuera, producto de la refulgente luz. Una cremallera que se baja, una vez más, y el horror que comienza, con el comienzo de un nuevo día, para terminar irónicamente con más blancura, que será luego la que ella tratará de borrar con más jabón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El sol cae y todas las chicas aguardan en el living. En la antesala hay ya varios caballeros, de los que vienen temprano. Las más curiosas tratan de asomarse para secretamente elegirlos para sí. Ana nunca fue de esas. Prefiere quedarse sentada en el sillón, con la espalda derecha, mientras sus manos descansan sobre las cruzadas piernas. Aún le dura el mareo que comenzó unas horas antes y perlas de sudor se dibujan en su frío rostro. El Sr. López da la señal y Rogelia abre la puerta. Se precipitan al living en tropel, fingiendo civilidad que sus lascivos ojos no saben disimular. Algunos disfrutan tantas manos acariciándolos con fingido placer, otros las desdeñan, prefieren ser ellos quienes elijan. De a poco las parejas se van formando y desaparecen en el oscuro corredor. Ya se oyen algunos gemidos, y los ojos del Sr. López brillan de pensar en el dinero que llenará sus bolsillos en tan solo unas horas. Entre la multitud de hombres, jóvenes, maduros, y hasta viejos, gordos o delgados, velludos o calvos, la presencia de uno en particular incomoda no al resto de anónimos rostros sino al ambiente en sí, que lo rechaza como ajeno, inoportuno en lugar y tiempo. Antonio camina seguro hasta Ana y la toma de la mano. La cabizbaja Ana levanta con tristeza su rostro, para observar al recién llegado. Pero, al verlo, sus labios se iluminan por completo y se curvan en una pronunciada sonrisa. Lentamente se levanta y se pierde por el pasillo, junto con las otras siluetas. En la penumbra del cuarto los cuerpos se trenzarán, repitiendo un eterno ritual. Una parte de su mente sabe que no se trata de Antonio, incluso sabe que él nunca la quiso... pero el resto de Ana prefiere ignorarlo; sólo su fantasía le permite escapar a tanto horror.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;table BORDER="0"&gt;&lt;tr&gt;     &lt;td&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both;"&gt;&lt;a href="http://altermarianita.blogspot.com/2007/10/artificialidad.html" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="53px" i8="true" src="http://2.bp.blogspot.com/-gUnuvdX-6tY/Ta8DK2TrTGI/AAAAAAAAAEI/BYUAA6ssvNk/s320/arrow+pink.gif" width="80px" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;/TD&gt;   &lt;td&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp&lt;/TD&gt;     &lt;td&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both;"&gt;&lt;a href="http://altermarianita.blogspot.com/2007/08/noches-surrealistas-porteas.html" imageanchor="1" style="cssfloat: right; margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="53px" i8="true" src="http://3.bp.blogspot.com/-cW9b7ymKp8A/Ta7_v0XYe3I/AAAAAAAAAEE/Sc2x7Gk2N9U/s200/arrow-blue-outline-right+copia.gif" width="80px" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;/TD&gt;  &lt;/TR&gt;&lt;/TABLE&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6156826090953681664-3523836186576363663?l=altermarianita.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://altermarianita.blogspot.com/feeds/3523836186576363663/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6156826090953681664&amp;postID=3523836186576363663' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6156826090953681664/posts/default/3523836186576363663'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6156826090953681664/posts/default/3523836186576363663'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://altermarianita.blogspot.com/2007/09/ciego-culpas-el-destino-puede-ser.html' title=''/><author><name>aLtE®MaRiaNiTa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06064013259489088397</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_DgLutNmn0TU/SkpBns083TI/AAAAAAAAABU/vx2hcP_MHRg/S220/avatar+psico.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-gUnuvdX-6tY/Ta8DK2TrTGI/AAAAAAAAAEI/BYUAA6ssvNk/s72-c/arrow+pink.gif' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6156826090953681664.post-712548716262055645</id><published>2007-08-26T16:02:00.005-03:00</published><updated>2011-04-20T14:00:00.157-03:00</updated><title type='text'>Noches surrealistas porteñas</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Presentando situación: dos hombres de unos 35 años comen, uno de ellos en silencio; su compañero intenta generar situación de diálogo con mujeres de inferior edad valiéndose de las peores líneas de chamuyo jamás vistas (no, no bailo tango). Los daremos en llamar "Imbécil -no tanto-" e "Imbécil -con ganas-" respectivamente. Un grupo de eventuales víctimas se acerca a la salida. Nuestros protagonistas están estratégicamente ubicados junto a la puerta, para no dejar escapar ocasión al entrar ni al salir. El amigo "Imbécil -con ganas-" inicia una conversación en que se jacta de ser productor televisivo de vaya-uno-a-saber-qué y así logra que una de las mozuelas le dé su número celular. Mientras anota:&lt;br /&gt;Incauta de turno: &lt;em&gt;...Florencia&lt;/em&gt; (por decir algo) &lt;em&gt;Dorisñjsm.. &lt;/em&gt;(sus palabras no llegan a nuestros oídos lo suficientemente claras)&lt;br /&gt;Imbécil -con ganas-: &lt;em&gt;¡Ah! Como Ricardo Darín pero con O.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Imbécil -no tanto- no puede disimular su cara de hartazgo. Con un fingido entusiasmo cuya espontaneidad refresca nuestros sentidos afirma: &lt;em&gt;¡Cómo los Doritos!&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No más preguntas, su señoría.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A raíz de esto no pude menos que preguntarme por el resto de la noche: ¿Qué rol es más patético? La chica se sabe embaucada y aún así acepta lo dicho cual verdad absoluta. Nuestro embaucador (pero pudo ser cualquier otro, ehh!) miente y no sólo eso sino que sabe que su mentira no es creída. Sabe que es aceptada aún siendo flagrante su condición de mentira. ¿¡POR QUÉ?! ¿Por qué habría uno de querer molestarse en mentir a alguien que evidentemente no le importa que le mientan? ¿No sería más fácil en ese caso decir la verdad fingiendo que es mentira?&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;br&gt;&lt;br&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;table BORDER="0"&gt;&lt;tr&gt;     &lt;td&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both;"&gt;&lt;a href="http://altermarianita.blogspot.com/2007/09/ciego-culpas-el-destino-puede-ser.html" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="53px" i8="true" src="http://2.bp.blogspot.com/-gUnuvdX-6tY/Ta8DK2TrTGI/AAAAAAAAAEI/BYUAA6ssvNk/s320/arrow+pink.gif" width="80px" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;/TD&gt;   &lt;td&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp&lt;/TD&gt;     &lt;td&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both;"&gt;&lt;a href="http://altermarianita.blogspot.com/2007/07/blog-post.html" imageanchor="1" style="cssfloat: right; margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="53px" i8="true" src="http://3.bp.blogspot.com/-cW9b7ymKp8A/Ta7_v0XYe3I/AAAAAAAAAEE/Sc2x7Gk2N9U/s200/arrow-blue-outline-right+copia.gif" width="80px" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;/TD&gt;  &lt;/TR&gt;&lt;/TABLE&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6156826090953681664-712548716262055645?l=altermarianita.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://altermarianita.blogspot.com/feeds/712548716262055645/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6156826090953681664&amp;postID=712548716262055645' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6156826090953681664/posts/default/712548716262055645'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6156826090953681664/posts/default/712548716262055645'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://altermarianita.blogspot.com/2007/08/noches-surrealistas-porteas.html' title='Noches surrealistas porteñas'/><author><name>aLtE®MaRiaNiTa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06064013259489088397</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_DgLutNmn0TU/SkpBns083TI/AAAAAAAAABU/vx2hcP_MHRg/S220/avatar+psico.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-gUnuvdX-6tY/Ta8DK2TrTGI/AAAAAAAAAEI/BYUAA6ssvNk/s72-c/arrow+pink.gif' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6156826090953681664.post-3735393850181614847</id><published>2007-07-19T04:44:00.002-03:00</published><updated>2011-04-20T14:07:16.535-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;...ese atrevimiento, esa audacia del encuentro casual, que lo vuelve casi clandestino. Nada importa, nada hay que perder. Si te he visto, no me acuerdo, ni lo haré mañana si vos también preferís olvidarme.&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;br&gt;&lt;br&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;table BORDER="0"&gt;&lt;tr&gt;     &lt;td&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both;"&gt;&lt;a href="http://altermarianita.blogspot.com/2007/08/noches-surrealistas-porteas.html" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="53px" i8="true" src="http://2.bp.blogspot.com/-gUnuvdX-6tY/Ta8DK2TrTGI/AAAAAAAAAEI/BYUAA6ssvNk/s320/arrow+pink.gif" width="80px" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;/TD&gt;   &lt;td&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp&lt;/TD&gt;     &lt;td&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both;"&gt;&lt;a href="http://altermarianita.blogspot.com/2006/10/siento-que-le-estoy-pagando-alguien.html" imageanchor="1" style="cssfloat: right; margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="53px" i8="true" src="http://3.bp.blogspot.com/-cW9b7ymKp8A/Ta7_v0XYe3I/AAAAAAAAAEE/Sc2x7Gk2N9U/s200/arrow-blue-outline-right+copia.gif" width="80px" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;/TD&gt;  &lt;/TR&gt;&lt;/TABLE&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6156826090953681664-3735393850181614847?l=altermarianita.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://altermarianita.blogspot.com/feeds/3735393850181614847/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6156826090953681664&amp;postID=3735393850181614847' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6156826090953681664/posts/default/3735393850181614847'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6156826090953681664/posts/default/3735393850181614847'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://altermarianita.blogspot.com/2007/07/blog-post.html' title=''/><author><name>aLtE®MaRiaNiTa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06064013259489088397</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_DgLutNmn0TU/SkpBns083TI/AAAAAAAAABU/vx2hcP_MHRg/S220/avatar+psico.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-gUnuvdX-6tY/Ta8DK2TrTGI/AAAAAAAAAEI/BYUAA6ssvNk/s72-c/arrow+pink.gif' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6156826090953681664.post-856781069109539150</id><published>2006-10-02T20:15:00.004-03:00</published><updated>2011-04-20T14:10:36.356-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Siento que le estoy pagando a alguien para que cruce mi puente y, aunque no entiende mis motivos ni le interesa llegar al otro lado, es lindo ver que de algo sirve todavía...&lt;/div&gt;&lt;br&gt;&lt;br&gt;&lt;br&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;table BORDER="0"&gt;&lt;tr&gt;     &lt;td&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both;"&gt;&lt;a href="http://altermarianita.blogspot.com/2007/07/blog-post.html" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="53px" i8="true" src="http://2.bp.blogspot.com/-gUnuvdX-6tY/Ta8DK2TrTGI/AAAAAAAAAEI/BYUAA6ssvNk/s320/arrow+pink.gif" width="80px" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;/TD&gt;   &lt;td&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp&lt;/TD&gt;     &lt;td&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both;"&gt;&lt;a href="http://altermarianita.blogspot.com/p/camino-por-las-calles-con-mi-mochila-al.html" imageanchor="1" style="cssfloat: right; margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="53px" i8="true" src="http://3.bp.blogspot.com/-cW9b7ymKp8A/Ta7_v0XYe3I/AAAAAAAAAEE/Sc2x7Gk2N9U/s200/arrow-blue-outline-right+copia.gif" width="80px" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;/TD&gt;  &lt;/TR&gt;&lt;/TABLE&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6156826090953681664-856781069109539150?l=altermarianita.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://altermarianita.blogspot.com/feeds/856781069109539150/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6156826090953681664&amp;postID=856781069109539150' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6156826090953681664/posts/default/856781069109539150'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6156826090953681664/posts/default/856781069109539150'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://altermarianita.blogspot.com/2006/10/siento-que-le-estoy-pagando-alguien.html' title=''/><author><name>aLtE®MaRiaNiTa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06064013259489088397</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_DgLutNmn0TU/SkpBns083TI/AAAAAAAAABU/vx2hcP_MHRg/S220/avatar+psico.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-gUnuvdX-6tY/Ta8DK2TrTGI/AAAAAAAAAEI/BYUAA6ssvNk/s72-c/arrow+pink.gif' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
